AND YOURS
5.11.11
Tú, mi odio y El País de Tus Pesadillas
Que sin sueño, sin hambre, sin tiempo
No hago más que dormir, comer y perderlo
Me encuentro fatal. Y mi vida tiene que continuar hacia delante pero ojalá pudiera seguir sin mi
Mi esfuerzo, mi ánimo, mi fe
Se va con cada humo del cigarro
Con cada moco que me saco de la nariz
Con cada lágrima que derramo dormida
Cada falso orgasmo. Cada palabra de autocompasión...
Cada patada que te daría porque CUÁNTO TE ODIO y cuánto daño me has hecho. Daño que sólo te pueden hacer las personas que de verdad quisiste
Mi corazón en tu mano y lo pisaste
Lo que recuperé y me puse en el hueco del pecho no es más que una tela ennegrecida de sangre seca y tus locuras de drogadicción
Sonrío y camino
Sólo paro a vomitar cuando vuelve tu olor a rata muerta
A círculo de mentiras, a ego ridículo, a falsa coraza de buena vida que cubre tu odio, tu miedo y tu mundo paranoico al que a nadie dejas entrar
Quédate allí dentro y no hagas daño a nadie más
Quédate allí dentro con tus princesas tatuadas
Nunca volveré, claro que no
Nunca volveré al País de Tus Pesadillas
27.1.11
Preguntas a un yo roto y decolorado
¿Qué clase acerca de la moral me perdí?
¿Quién me arrancó el amor propio? ¿Quién es el verdadero mártir?
¿Qué clase de vida pretendo tener encerrada entre los parietales y el esfenoides?
¿Cuándo acabará esta jodida clase y podré salir al recreo?
¿Qué niño me robará hoy la merienda y el corazón?
¿Por qué la tiza no pinta sobre la carne? ¿Por qué la carne huele tan mal, tan a podrido? Que aún está fresca pero ya se atisba la mano de la muerte sobre sus tejidos ¿Por qué?
¿Por qué te quiero tanto? ¿Por qué? ¿Por qué 'P.O.D'? ¿Por qué 'Rammstein'? ¿Por qué 'Tool'?
¿Por qué no soy tan perfecta como debería? ¿Por qué no me veo perfecta como lo que soy?
¿Cómo es que esa frágil mariposa de cerca no es más que pelos, antenas e instintos asesinos? ¿Será que la noche vuelve loco a cualquiera? ¿Será que los vampiros visten de cuero y beben Jack Daniels? ¿Será que las niñas buenas lo único que quieren hacer es morir?
…
Y el valor, ¿lo valoro? Y al perdón ¿lo perdono?
Y esta puta vida, ¿la vivo o sólo me dejo vivir?
¿Y por qué imploro tus besos? ¿qué tendrán? ¿Qué me das que yo no tengo?
¿Por qué hay media persona de mí en ti? ¿Por qué la otra media la perdí?
¿Por qué pensar que algo se me escapa cuando cierro los ojos, cuando la noche se hace día, y nada ha cambiado y nada me hace sentir y pasa el tiempo y si no es a tu lado no puedo dormir?
¿Y si la muerte me lleva? ¿o el delirio? ¿o el olvido? ¿o la estoicidad? … ¿te echaré de menos desde allí?
8.7.10
My glowing flower
nació una flor
de raíces rojas
Huele a pasión
De tu fuerza y tu rabia,
una canción
Un recuerdo de tinta
Una sonrisa,
un valor
De tus ojos las ganas
de perderme en ellos
De comer tus entrañas
y beber tus sueños
De mis manos, tus gritos
De mi risa, tu encanto
De mi boca, tus mitos
Si te amo: te espanto
De lo loca que andas
que me sorprendo
De la vida que hablas
que ni te entiendo
De lo mucho que amas
que ni te creo
De tu flor en llamas
De tu deseo
Y cuando tu silencio
me dejas solo,
te alejas despacio
y, princesa, te imploro
Pero ya amas a otro
Otro admira tu belleza,
veja tu delicadeza,
ignora tu sutileza,
se pierde en tu tristeza
Hasta un nuevo silencio
Hasta de nuevo tu odio
Y de nuevo tu placer
Y de nuevo tu destrozo
De tu amor y tu odio
nació esa flor
Sangra vida humana
Huele a calor
De tu fuerza y tu rabia,
una canción
Un recuerdo de tinta
Tu sonrisa...
... tu adiós.
11.4.10
Lo que no se puede decir; lo que se piensa sin decirse; lo impensable...
En un libro que leí recientemente acerca del comportamiento humano, explicaba que la violencia en los niños se ve aumentada cuando a estos se les conceden todos los caprichos; la impotencia de aquellos otros que no están mimados, hace que aprendan a contener su agresividad innata. La racionalización de los placeres les hace adultos, les transmuta de simios violentos a hombres sociales.
Por otro lado, el excesivo control de nuestra parte emocional, instintiva, animal, por parte de la razón, el deber y los tabúes, hace que esta primera, encerrada en su cárcel freudiana, salte de alguna manera; ya sea en sueños, en gestos involuntarios de la cara, en palpitaciones o nerviosismos aparentemente fuera de lugar, en fallos del sistema de comunicación, tartamudeos, cambios de nombre, conversaciones etílicas, actos etílicos...
Esta idea suscita a pensar que la educación nunca puede llegar a ser equilibrada ni correcta; que el autocontrol nunca va a ser el suficiente, pues negar nuestros instintos es, precisamente, negar lo que nos hace humanos. Y no podemos evitarlo.
Pero esto no es justo para con tu entorno y tu vida en sociedad. Y, anarquísticamente mal hecho, harías responsable de tu propia culpa a los que te rodean. Quiero decir con esto, y para ser menos inconcreta pondré un par de ejemplos, que si tienes celos a veces te los tienes que callar, que si odias a alguien ese alguien no tiene la culpa, porque lo que puede pasar simplemente es que no hay compatibilidad, y no se te ha agraviado en ningún momento como para que exista tal odio; que si te hacen daño por fiarte de alguien que previamente se sabía que no era de confianza, es posible que fuera previsible y, sin pretender ser cruel con estas palabras, el castigo es merecido.
También valdría como ejemplo el que si no te fías de alguien, que si aunque parecía que sí lo hacías, la otra persona instintivamente se da cuenta de que la confianza no es tal, no pretendas que confíen en ti. Y por el hecho de que la otra persona no confíe en ti, no hay derecho a que, de rebote, se aproveche el tirón para no fiarte de esa persona, justificando de este modo tu primera desconfianza.
El amor puede que sea ciego. La pasión seguro que lo es. La confianza, desde luego, no.
Me duele ver cómo yo me contengo, que sacrifico mi egoísmo individualista por mi egoísmo social, cuando muchas otras personas en este mundo no hacen más que pensar en su propio culo, en los propios deseos que dañan a su entorno; y se justifican achacando el problema a la incomprensión del resto para con uno mismo... ¡que te peten! El mundo no va a estar pendiente de ti, ni mucho menos, jodido mono narcisista. Estate pendiente de ti mismo a la par que lo estás de tu alrededor, pues es éste el que hace posible que tú seas feliz y seas tu mismx.
Si a un niño no se le dan todos los caramelos que quiere, es para que valore lo que es un caramelo. Porque cuantos más caramelos le des más se parecerán a piedras; pero tampoco le des un caramelo únicamente, pues lo valorará como oro y no como lo que es. Para mi la amistad es este caramelo, y la gente muy sociable lo infravalora, ¡mientras que los egoístas lo confunden incluso con el amor! Y desgraciadamente (o por fortuna para poder escribir estas palabras) conozco ambos casos...
Me duele todo lo que digo y no debería decir. Es una lacra que siempre se arrastra. Porque es mentira que las palabras se van con el viento, quedan grabadas en losas enormes en la mente, o son indelebles en el corazón. Y más me quema lo que no digo y pienso, y que debería decir pero no tengo el valor, o no encuentro el momento o no existe tal... son cantidad de pensamientos que se esfuman en suspiros, son mariposas transparentes y pájaros de vapor que vuelan y se pierden en la noche o entre las nubes de un día gris.
Pero me matan las cosas que pienso y no debería pensar. Esos pequeños demonios que brotan del suelo de mi psique como mala hierba y saltan sobre las losas, escupen encima de las pintadas de mi corazón, se comen las alas de las mariposas e intentan volar sobre los pájaros y salir por mi boca.
Hay muchas cosas que digo sin pensar, miles de cosas que pienso y no digo, y ejércitos enteros de pensamientos irracionales, dañinos y sin sentido, que nunca deberían estar en mi mente...
15.3.10
Un juego al que todos quieren jugar
El calor que suscitan los ojos tras los cuales se ven los pensamientos, como si de simples cristales se trataran, es la base sobre la cual se forman las reglas y leyes del sexo.
Pierde quien se deja encandilar con los cálidos susurros al oído; cuando penetran en ti algo más que las palabras ardientes que te encaminan a la locura terrenal con ese silbeteo serpentino, tan incitador y vicioso.
Se pierde cuando en el juego bailan algo más que los cuerpos mojados en miel. Cuando el cariño inunda la cabeza más que al vientre; cuando las mariposas que se escapan por tu boca son cuentos que hablan de futuro y no canciones como elogios al presente.
Cuando el amor
ya no es locura.
Tablero de juego: una cama, un parque, una piscina, un coche, un sillón, una ducha, un hotel, una playa, un rincón oscuro de cualquier callejón, un ascensor a las tres de la mañana, una azotea...
No está muy claro cómo se gana. Algunos tienen la impertinencia de llamarlo amor; como si supieran lo que significara, como si el fin de este juego simple pudiera llegar tan siquiera a parecerse a una cosa tan compleja.
En mi opinión, se gana cuando te come la rabia al ver a otras personas jugar cuando no es contigo. Ganas cuando ya no quieres compartir tu juego con jugadores anónimos, cuando tu contrincante tiene nombre propio.
En definitiva, cuando pierdes. Cuando eres capaz de perder para ganar, cuando entiendes que merece la pena arriesgarse a que te hagan daño.
Correr el riesgo de que te pasen ambas cosas, perder y ganar, perder o ganar, es lo que nos hace verdaderos ganadores. Tanto en el amor, como en todo.
8.2.10
Febrero nunca fue un buen mes
y siento que me quedo roto pero no lo suficiente
..."
31.12.09
Fin de año
Este año ha sido triste y duro, desde el mismo comienzo si lo pienso, pero aún así tengo una extraña sensación de plenitud conmigo misma. Siento que he conseguido muchas cosas este año, y yo creo que por eso no percibo que haya ido tan mal.
Odio las navidades de siempre, aunque no me una a los mensajes de "feliz falsedad", pobresniñosdeáfrica y toda esa tendencia rebelde pasada de moda. Odio la navidad, a pesar de celebrarla siempre, por un motivo cierto y cercano a mi vida: odio la navidad porque odio a mi familia.
A mis padres no les va bien; mi madre cada vez está más loca, y miro a mi padre y veo un agujero negro de sentimientos, la depresión con mayúsculas. Siempre les he odiado, aunque la sociedad lo considere como una etapa rebelde llamada adolescencia que luego se pasa. No se pasa, se camufla, te lo tragas como buen adulto; pues siempre tendré en mente la frase "yo no decidí nacer", ni ser vuestra hija ni tener esta familia... ¿por qué tengo que soportar a cantidad de personajes de distinto rango jerárquico, ruidosos y tarados todos y cada uno de ellos, porque se trata de "mi abuelo", "mi tío", "mi madre", "mi primo", "mi hermana"?
Las circunstancias me han hecho anárquica, o más concretamente una especie de díscola estrafalaria, camuflada en la sociedad como una chica lista y responsable, que llegará a ser una mujer adulta decente y de provecho. Una vida triste como la de mucha gente... ¿Cómo voy a escribir sobre lo magnífico de la vida, solamente? ¿Cómo no mezclarlo con mi cruda realidad y hacer belleza del fango?
Celebro la navidad, porque la odio. Y por eso no puedo escribir "Felices Fiestas" sin un pero, sin una mueca de dolor. Pero puedo escribirlo, a pesar de todo: FELICES FIESTAS. Salud, amor y fuerza.
23.12.09
Felinos enjaulados
3.12.09
Mordiendo el agua
A ella le encanta amar, en todos los sentidos. Y bailar bajo una lluvia de besos. Pero los besos ya no caían del cielo, ahora sólo existen pequeños charcos que la chica pisotea, o nubes livianas tras las que ella corre pero que siempre escapan, o se desvanecen... "Ya no llueve para mí" La nube se fue a mojar otra cabeza. "¡La culpa la tienen los paraguas!" O quizás no...
La chica por un momento ya no se sintió tan feliz. ¿Qué la pasaba? En apenas un instante su felicidad se esfumó...como una presa abierta por sobrecarga. A la chica le había costado mucho acumular todo ese valor y esa fuerza y esa alegría...y por unas pequeñas gotas, el vaso se colmó ¡Qué injusticia!
"Pero lo seguiré intentando" Como no...
"Alguna nube volverá a ser mía".
20.10.09
15.10.09
Corre
Le vino un impulso desde lo más hondo de las entrañas. Caminaba entre la multitud, absorta. Mente en blanco, uno de esos momentos en los que despiertas de la nada pensando qué pensabas y qué te hace seguir ahí...aquí. Ansiedad. Miró a su alrededor con la sensación de que nada era real, no podía serlo. Las miradas vacías, las sonrisas perdidas... no podía ser real una realidad tan palpablemente sosa, absurda, desgastada.
Se preguntó por qué no se caían todos los edificios encima de las cabezas obnubiladas de toda esa gente. Se respondió que porque nadie iba a correr si eso pasaba...Y de pronto, las ganas de huir. Atrapada entre todas aquellas almas que no cantaban; agobiada por no saber si cantaron alguna vez. Y la propia afonía de su espíritu, que la impedía dar la primera zancada, que la impedía salir de la misma red ciega en la que todos se encontraban atrapados, en esa calle tan ancha de esa ciudad tan estrecha.
"Corre", se dijo a sí misma. No deseaba estar ahí, no quería que todos esos ojos anodinos la vieran llorar. No quería ver que nadie iba a consolarla, que nadie iba a pensarla, que muchos de ellos ni la verían sufrir. "¡Corre, joder!" Esa maldita apatía la estaba infectando, y lo sabía, y parecía no poder hacer nada. Esa maldita inercia de no hacer nada, de guardarse los sentimientos y las ganas para otro momento, esa odiosa manera de disimular... ¿hasta cuándo? ¿Cuánto más? ¿Por qué?
Llovía; pero era mentira. Eran sus lágrimas, que rasgaban sus mejillas y se anclaban al aire, para no dejarla avanzar. Hasta las lágrimas no querían actuar. Pero ya estaba bien, se había acabado la farsa. Con todo el dolor de su alma siguió corriendo, esquivando a todas esas ánimas inútiles que la miraban tan raro. Pero no le importó, porque sabía que miraban sin mirar, sin dar importancia...y con las mismas ganas de correr.
Cogió soltura, corría con todas sus fuerzas. Sus labios, cortados por tanto cuchillo de viento, esbozaron la sonrisa de los desvencijados. Y gritó hacia dentro, por la velocidad. Pero siguió corriendo. Hasta que las calles se acabaran. Hasta que el mundo se acabara. Hasta encontrarte.
10.10.09
Surreal time

una hoja seca
una huella
una yo
Pero va a ser que no, que hoy no escribo, que no me apetece...
13.9.09
Noches naranjas

"No quiero que me llames, pero no quiero que me ignores,
No quiero que me ames...pero no quiero que me odies..
No quiero que me hables, pero deseo escuchar tu voz
No quiero que me mientas...en eso el experto soy yo..."
"Besos dulces que te amargan, hasta que casi no existe,
Mucho tiempo controlando, sentimientos muy tristes
No quiero sentirme extraño, ya no quiero sufrir más,
No quiero aún sentir...culpabilidad"
2.9.09
31.8.09
Un verano sin ti
Eso no quita que te eche infinitamente de menos, que me sienta una sombra de mí misma. Muy danzarina, pero una mera sombra. Y me veo en tercera persona haciendo cosas que no esperé que haría.
Esto no es una carta, ni mucho menos una confesión...pero ahora que estoy sola y quieta pienso en tí, inevitablemente, y me pregunto muchas cosas.
¿Qué era lo que te hacía tan especial? Eras la edad, eras el tiempo, eras los lugares, eras los olores, eras las ganas de amar. Eras la vida tomada como una sucesión infinita de escenas de cine, series y novelas. Eras la película de la que nunca vi el final porque siempre hacíamos el amor antes de que acabara. Eras la risa sobre mis muchas lágrimas. Eras tus ojos negros que me miraban con picardía tras el otro lado del espejo. Eras el saber en todo momento lo que quería, lo que necesitaba. Eras las ganas de luchar. Eras lo que me hacía mejor persona, lo que me hacía intentar no ser lo que yo veía en mí, lo que veo ahora en todo momento. Eras lo que yo no sabía de mí y lo descubrí contigo. Eras tus manos que tan bien conocían mi cuerpo. Eras tus labios blanditos que me hacían rozar mi propio corazón. Eras unas alas enormes que me protegían y me acercaban un poco más al cielo. Eras mi esclavo, mi dios y mi ejemplo a seguir. Eras el primer cigarro que fumé, la primera mentira que dije, la primera pelea que tuve. Eras la explicación al valor que corre por mis venas. Eras una cresta, un nomeimporta, una filosofía de vida. Eras la bala perdida que fue a dar en mi corazón. Eras todo el amor que pude dar. Eras un alma que pude salvar por unos minutos. Eras las noches de ensueño que ahora paso sola. Eras las horas de silencio, en las que solo hablaban las caricias. Eras las fotos, las sábanas frías por el sudor que se evapora, los pendientes perdidos. Eras los mensajes que no dicen nada, porque no había nada que decir, sólo lo mucho que te quise. Eras las canciones que me parten el corazón. Eras todo mi ayer, y todo lo que soy en el futuro.
28.8.09
27.8.09
Desconocidos
Llevaban toda la vida juntos. Ella era la guapa del barrio y ninguno había conseguido conquistarla. Él era el chulo caradura que lo consiguió.
Pronto se fueron a vivir juntos muy lejos del lugar al que pertenecían y comenzaron a generar su paraíso particular en aquella ciudad con playa, donde todo parecía una mezcla de irreal y la vida misma en su estado más puro. Se amaban. También mutuamente.
Él veía la salvación en los grandes y luminosos ojos de Ella, el fin de sus años de exceso y su ascensión a los cielos de la mano de un ángel. Ella veía un mundo entero a través de los de Él, un horizonte muy lejano y todo el tiempo del mundo para llegar hasta allí con Él, por Él.
Pasado un tiempo Él comenzó a trabajar muy lejos de su paraíso, y se quedaba muchos días lejos de Ella, que esperaba soñadora y triste su regreso. Las noches que Él volvía de las largas semanas fuera de casa eran apasionadas, pero el tiempo las acomodó en una rutina que ensombreció un poco su paraíso.
Ella notaba más que él la soledad los días que Él trabajaba, pues se quedaba sola en su paraíso, y empezó a echar de menos el barrio y a despreciar, aunque avergonzada, a Él por dejarla sola tanto tiempo. Él pasaba el día entretenido y sólo pensaba en la vuelta a su paraíso, pero poco a poco dejó de incluir a Ella en ese pensamiento, pues hacían la vuelta a casa menos agradable.
Tuvieron hijos, y Él y Ella se olvidaron un poco respectivamente para estar pendientes de su descendencia. A medida que éstos se hicieron mayores, Ella y Él comenzaron a sentirse solos, y en Ella y Él fue creciendo la vergüenza al acercamiento. Cuanto más solos se sentían, menos se acercaban el uno al otro.
Y así pasó, que Ella se rindió al dolor y dejó caer toda la culpa sobre Él. Y Él tragó ese dolor y generó un agujero negro donde todo caía, donde caía la pena y no manchaba, donde caía la culpa y no se sentía, donde caía el amor...
En su paraíso comenzó a llover. Ella se convirtió en cualquier mujer, amargada y desesperada por recuperar lo que fue, inquisitiva con Él en todo momento. Él comenzó a preguntarse quién era Ella, y comenzó a buscarla en otras mujeres, siendo un cualquiera.
Cada noche era como un pecado y una caída a los infiernos. Era una obligación dormir en la misma cama, Él con Ella, Ella con Él, como siempre. Pero a la vez era tan tenso y tan raro. Tan molesto... pues ¿quién era Ella? y ¿por qué él ya no parecía Él?
No supieron parar a tiempo. No podían, eran su vida y bajo ningún concepto querían destruir su paraíso. Pero en éste comenzó a tronar, y los rayos de tormenta dejaron en el ambiente un olor a quemado que hacía irreal los sentimientos, y el esfuerzo.
Pasaron los años y a pesar de todo siguieron juntos. Él odiando a Ella por ser tan autoritaria, tan bruja. Ella odiando a Él por ser tan imperfecto, tan frío. Juntos en su paraíso, que desde aquella tormenta se quedó con el cielo gris, con una mala luz que generaba sombras en cada esquina. Solos, pero en su paraíso.
25.8.09
Cuando amar duele
Lo hace mucha gente que como yo piensa que la esencia de la vida está en las heroicidades del día cotidiano, en el estoicismo terrenal que nos honrará cuando estemos muertos.
Pero, sinceramente, la esencia de la vida la veo en el sufrimiento. Todo el mundo sufre. Lo quiera o no, lo sepa o no. Y es la gente que sufre con convencimiento la heroica, o al menos la que lo intenta o la que cree serlo.
Sólo cuando sufrimos por amor es cuando se reconoce (y reconocemos) que estamos enamorados. Sólo lo hecho con sacrificio es el trabajo reconocido. Sólo cuando duele estamos realmente enfermos.
Cuando duele...Somos heroicos cuando actuamos a pesar del dolor. ¿A pesar del él o por él?
¿Y si todo fuera en esencia diferente, y es el dolor lo que nos hace actuar con mayor ímpetu y ganas? ¿Y si el dolor es la verdadera motivación de los actos heroicos?
¿Y si amamos por el dolor y no a pesar de él? El amor como el continuo vicio de los mortales, como la continua justificación por la que sufrir sin tener que dar explicaciones. Ese placer insano: por el amor. Por el placer. Por el dolor.




