AND YOURS
10.2.11
8.7.10
My glowing flower
nació una flor
de raíces rojas
Huele a pasión
De tu fuerza y tu rabia,
una canción
Un recuerdo de tinta
Una sonrisa,
un valor
De tus ojos las ganas
de perderme en ellos
De comer tus entrañas
y beber tus sueños
De mis manos, tus gritos
De mi risa, tu encanto
De mi boca, tus mitos
Si te amo: te espanto
De lo loca que andas
que me sorprendo
De la vida que hablas
que ni te entiendo
De lo mucho que amas
que ni te creo
De tu flor en llamas
De tu deseo
Y cuando tu silencio
me dejas solo,
te alejas despacio
y, princesa, te imploro
Pero ya amas a otro
Otro admira tu belleza,
veja tu delicadeza,
ignora tu sutileza,
se pierde en tu tristeza
Hasta un nuevo silencio
Hasta de nuevo tu odio
Y de nuevo tu placer
Y de nuevo tu destrozo
De tu amor y tu odio
nació esa flor
Sangra vida humana
Huele a calor
De tu fuerza y tu rabia,
una canción
Un recuerdo de tinta
Tu sonrisa...
... tu adiós.
15.3.10
Un juego al que todos quieren jugar
El calor que suscitan los ojos tras los cuales se ven los pensamientos, como si de simples cristales se trataran, es la base sobre la cual se forman las reglas y leyes del sexo.
Pierde quien se deja encandilar con los cálidos susurros al oído; cuando penetran en ti algo más que las palabras ardientes que te encaminan a la locura terrenal con ese silbeteo serpentino, tan incitador y vicioso.
Se pierde cuando en el juego bailan algo más que los cuerpos mojados en miel. Cuando el cariño inunda la cabeza más que al vientre; cuando las mariposas que se escapan por tu boca son cuentos que hablan de futuro y no canciones como elogios al presente.
Cuando el amor
ya no es locura.
Tablero de juego: una cama, un parque, una piscina, un coche, un sillón, una ducha, un hotel, una playa, un rincón oscuro de cualquier callejón, un ascensor a las tres de la mañana, una azotea...
No está muy claro cómo se gana. Algunos tienen la impertinencia de llamarlo amor; como si supieran lo que significara, como si el fin de este juego simple pudiera llegar tan siquiera a parecerse a una cosa tan compleja.
En mi opinión, se gana cuando te come la rabia al ver a otras personas jugar cuando no es contigo. Ganas cuando ya no quieres compartir tu juego con jugadores anónimos, cuando tu contrincante tiene nombre propio.
En definitiva, cuando pierdes. Cuando eres capaz de perder para ganar, cuando entiendes que merece la pena arriesgarse a que te hagan daño.
Correr el riesgo de que te pasen ambas cosas, perder y ganar, perder o ganar, es lo que nos hace verdaderos ganadores. Tanto en el amor, como en todo.
18.1.10
Te estoy esperando, seas quien seas
Give me good times
Give me sali-va
Give me fever
I'm a believer
Give me insane
Give me space brain
Give me music Give me love
Abandon us in love
Gimme good times
There no joke rhymes
Gimme easy breathing
Give me everything
Everything, Everything
WAKAH-WAKAH
Gimme good times
And give me sali-va
Give me fever
I'm a believer
Give me insane
Gimme space brain
Don't leave me ever
We'll live forever
Yes we will - I know we will
Gimme good times
Give me sali-va
Give me fever
I'm a believer
Give me insane
Gimme space brain
Don't leave me ever
We'll live forever
Yes we will, I know we will
Stick it in my veins
Stick it my veins
Stick it in my veins
2.12.09
Confesiones
los mimos
y los transexuales

22.11.09
Skycity
Me muero de frío al amanecer, cuando ya nada importa, ni lo que pasó ni lo que no. Hablo con la boca ideas que no me salen de la cabeza. Y el azar quiere que diga cantidad de inconcreteces que te hacen reir, y yo no sé por qué, pero sigo porque me gusta tu sonido. Éste tampoco sale de tu boca, sale de tus ojos.
Y cuando por un segundo consigo enfocarte, veo que existes de verdad, y que puedes mirarme porque sabes que existo.
Nos vamos. Volamos por encima de los borrachos tirados en esquinas y de las sombras que follan en callejones, sobre un mar de líquidos corporales y etílicos desparramados por el suelo, hasta encontrar nuestro propio sitio para fusionarnos con las sucias paredes de esta ciudad y fusionarnos nosotros mismos.
Y ni tú eres tú, ni yo soy yo, ni importa que lo seamos...
La habitación huele a tabaco, a cetona, a latex, a sudor, a desodorante, a colonias mezcladas, a saliva, a semen...a sexo...
Y entonces, por fín, nos desfasamos con el tiempo. Porque las calles vuelven a nacer, la gente despierta cuando nosotros dormimos, la vida pasa cuando nosotros nos paramos, el ruido llega cuando guardamos silencio.
Tu habitación es un mundo aparte, en el que puedo estar tranquila, en el que nadie sabe si te beso, te chupo o te muerdo, ni qué momento ni en qué lugar, ni si en la piel o en el corazón. Si nos miramos o nos ignoramos.
Porque en el mundo real probablemente me odies o me olvides, pero entre estas cuatro paredes soy una diosa a la que sometes, un ángel al que apaleas o un vampiro al que ofrendas.
No se puede vivir mejor...
17.11.09
15.10.09
Amor X
quiero amar a alguien sin amor
y que me abra las piernas
sin compromiso.
Sólo amor
sin nervios
sin primeras citas
sólo abrazos
y polvos
y risas
y conversaciones filosóficas de humo
pero sin malos entendidos
ni celos
ni pasados...ni futuro.
Sólo amor
Sólo miradas que sólo miren,
que no busquen,
que no ahonden,
que miren por mirar,
y sonrían mi alma.
Sólo amor
sin amor social
sin noviazgo
ni llamadas de teléfono eternas,
ni mensajes de "tq.bss", ni palabras melosas,
ni eres todo mi ser, mi cielo, mi paraíso,
mi cariñín,
mi caramelito.
amor amor
del que no tiene explicación,
ni sentido.
ni porqué ni para qué
ni por siempre ni para nunca.
Amor de estar una eternidad desnudxs en la cama hablando del caminar de los delfines,
de las canciones de los murciélagos,
de las mariposas sin alas...
Amor de ver pelis horteras y follar al final
Amor de ir como una cuba y tener a alguien al que abrazar
alguien con quien dormir y despertar,
compartiendo resaca y surrealidades de la noche anterior...
...
¡Amor! Me río en tu cara
en tu puta cara feliz
porque voy a ser feliz
con un amor que no lo sea.
13.10.09
Glíglico
Julio Cortázar, Rayuela, capítulo 68
Quiero follar(te). Si te das por aludido, no dudes en llamarme...
6.10.09
Reencuentro
porque ya no lloro por tí,
por el abrazo que nos hemos dado.
31.8.09
28.8.09
25.8.09
Carolina
El instinto la hacía consciente desde muy joven de que follar era el acto más sucio y más puro que se conserva hasta nuestros días. Lo adoraba.
Carolina aspiraba a ser prostituta. Creía que ese era el camino para la ascensión a los cielos: la purificación del alma, decía, sólo puede conseguirse a través de la degradación total del cuerpo. Argumentaba que, si el ser pecaminoso se abandonaba por completo a los placeres terrenales, éste se degradaría y, al desprenderse a cachos del alma, la dejaría libre y en su estado más puro.
Y con esa idea Carolina justificaba por qué no se enamoraba nunca, por qué no permitía a sus sentimientos inmiscuirse en los de todos los hombres q pasaban por su cama. Justificaba así por qué no dejaba más que cosas materiales en la cama de aquellos hombres, como el olor, unas medias, un pintalabios...pero no palabras, ni símbolos, ni sentimientos.
Carolina era la penitencia de un alma de mujer. La redención de una religión de hombres, de un mundo de hombres.
Santa Carolina, madre de la tentación. Carolina, la diosa Lujuria.
23.8.09
Memorias de una puta
Miento. Miento de una manera instintiva e inocente que no afecta a nadie más que a mí. Me miento cuando miento a lo demás sobre pequeños detalles de mi vida. Insignificantes, mediocres momentos que transformo sutilmente en maravillas o en cosas igual de mediocres pero distintas.
Por pereza, porque a veces la realidad de mi vida se acompleja y es demasiado trabajoso contarla tal cual, en una sucesión infinita de porqués y peros que acaban en un "no lo sé" a gritos para evitar la angustia del infinito.
Por envidia, porque mis expectativas no se ven cumplidas en mí y deseo fervientemente ser, estar o parecer como el otro.
Por avaricia, porque siento que con lo que diga puedo abarcarlo todo según lo diga así o asá, alimentando las siguientes mentiras con ese deseo y construyéndome a mi misma bella y esplendorosa sobre una torre inmensa de excrementos.
Por gula, por el apetitoso sentido del todo-cabe-en-estas-palabras, por el sabroso momento de gloria del ser que no es, siendo lo que quiere ser.
Por ira, porque me avergüenzo de muchas cosas y deseo destruirlas y que se pudran en el pozo de la verdad, en ese lugar donde todo duele tanto.
Por lujuria, por los pensamientos orgásmicos que podrían ser verdad. Por la satisfacción de ver el placer, de ser el placer de mis palabras.
Por soberbia, porque aprendí a querer ser perfecta y no puedo no serlo, no quererlo. Por no permitirme pasar de la raya y por no querer admitir que muchas veces me he pasado o no he llegado.
Miento. Para ser la persona que ya soy, la persona que la gente ve y que yo aún no veo.





