AND YOURS

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12.10.10

Carta II

Afortunadamente ya no pienso así...

"
15 de Febrero de 2010
Sé que hago mal escribiendo estas palabras refiriendome a ti, dirigiéndolas a ti, pensando en ti.. que ya no pintas nada en mi vida y mucho menos yo en la tuya. Aunque quizá deberíamos habernos planteado antes este asunto: si pintábamos algo en la vida del otro...

Siempre justificábamos nuestra historia con el tiempo que llevábamos juntos ¿Acaso el tiempo genera amor, o quizá lo destruye? ¿Acaso no será como una coraza, como un callo que le sale al corazón, por culpa del tiempo? ¿Es justificable el amor?

No me van mal las cosas. Me gusta estar con otros chicos, me gusta el sexo un montón, y ser libre para fantasear hasta límites insospechados... No es por despecho ni por un acto incontrolado de diversión, ni vicio ni falta de alguien que me haga necesitar el calor de cualquier desconocido... Es la filosofía de la lujuria; lo llevo bien.

Soy libre. Tu también, y gozas próntamente de una pareja estable que, de verdad, espero consiga estabilizarte y desenredar todo lo loco que te volví yo... Aunque quizá la vida no tenga gracia ninguna sin esa pizca de locura, sin esa toma de decisiones al azar, comportamentales o no... siento que el humano está tan lejos de la realidad natural que casi ni merece la pena hablar de nosotros mismos. Deberíamos ser máquinas neurales que aprovechen su coco para comprender el 100% del mundo. Y nada más. Y omitirnos a nosotros mismos desde que aparecimos en ese puto mal momento de la aleatoriedad de la selección natural.

Me voy por las ramas cual mono que soy jajaja.

Quizá no debería hablar de ti ni para mí misma; que aún brotan recuerdos brumosos cuando me topo con cosas tuyas. No tuyas en sentido literal, no tus dibujos, o tu cara en una foto, o tu olor en otra persona. Me refiero a tus canciones, a tus anuncios que se que te harían gracia, a tus películas que se que te están apasionando, a tus coñas, tus videos de youtube, tus caras de la gente en el metro, tus anécdotas en clase, tus idiomas favoritos... cosas que no son tuyas pero que sé perfectamente que podrían serlo por todo lo que te conozco.

No sé cómo sonará, pero espero que no a triste porque no sería cierto... Ayer me encontré dibujos tuyos mientras hacía limpieza y sonreí. A secas. Sin dolor, sin rencor, sin añoranza, sin recuerdo del pasado, ni futuro que no llegó... sin culpa, ni odio, ni suspiros, ni lágrimas... Sonreí.

Ha pasado casi un embarazo y es evidentemente normal el haberlo superado ¿no? Pero aun así es un hecho que me sorprende, me maravilla el poder apreciarte como lo que eres, lo que has sido y lo que vas a ser sin que yo ya lo vea; pero que ahí está.

Por otro lado, si todo esto fuera plenamente cierto supongo que no me estaría justificando con estas palabras hacia ti. Pero realmente siento que siempre he tenido que justificarme contigo. Siento que me has hecho sentir culpable, y que has ido de mártir y que yo no merecía llevar toda la carga de la ruptura...

Pero también sé que todo está superado. Que me dan bajones (y más en este puto mes en el que en toda mi vida nunca me ha ido bien... el mes de Estopa debería llamarse, pues siempre les acabo escuchando en los peores momentos, que son estos), pero como a todo el mundo. O si no como a todo el mundo, como siempre me ha pasado. Estando tu o no, siempre me ha pasado.

Supongo que me acuerdo de tí y "te necesito" por estos motivos. No, no te necesito porque me da hasta asco escribirlo jaja... siemplemente es normal que me acuerde de tí, como me acuerdo de miles de otras cosas; el problema es asumirte como algo normal de mi psique, como me acuerdo del olor de la patata, de Valdemorillo, de mi exfobia a la sangre...

Cuando deje de justificarme contigo, como lo hago con el resto de cosas... iba a decir "lo habré superado" ¡pero es que ya lo he superado! Coño con la necesidad de justificarse...

Ya no escribo más, ya no me hace falta. Estoy bien."

... o no del todo pienso así.

16.4.10

Elijo lo aleatorio



No sé lo que me depara esta vida que llevo. Puede que pierda la cabeza y mi cordura se vaya volando tras los nubarrones que se llevan la tormenta.


Ya que la dignidad no me vale, ni el ahínco con el que hago (o más bien prentendo hacer) las cosas, ni la razón, ni el valor, ni la resistencia a los golpes y las caídas; ya que nada de esto me es útil ahora que el mal tiempo se ha ido, que no hay nada duro que soportar, que llega el sol, nacen las flores, cantan los pájaros, huele a buen tiempo... puede que sea el momento de dejarme llevar.






No sé qué me depara esta vida que llevo, pero yo sí sé lo que quiero de ella.

29.3.10

A propósito del lenguaje y otras verdades nietzscheanas

Hacen falta palabras que no existen para expresar los sentimientos que inventamos, para las nuevas ideas que generamos y no tienen cabida en el vocabulario común y corriente con el que nos hacemos entender. El lenguaje es el cadáver de lo que pensaron otras personas, y nos lo comemos, o lo arrastramos como mártires durante toda nuestra vida.

¡Yo no siento tan escuetamente como lo que soy capaz de expresar con mis palabras! Joder!

El amor es mentira, pues la palabra que lo define está muerta, está fría; el dolor son las cosquillas que siente el alma al pronunciar su palabra, pero no expresa su realidad, no es suficiente...

Siempre he tenido la sensación de que lo que escribo ya está hecho; de que lo que hago sobre el papel es una burda copia de lo que se ha llegado a pensar, yo o cualquier persona. Pero la idea es más compleja. Puede que esto, tal como está escrito, no lo haya escrito nadie...el problema es que las palabras con las que está escrito sí lo están; es la combinación de palabras la que da forma a las ideas que tenemos a la cabeza.

Pero todas las combinaciones, variaciones y permutaciones, con variación o sin ella, ya existen, y es cuestión de probabilidad que se organicen así o de otra manera. Esto es lo que yo pienso, poetéticamente hablando. Es pues la formación de nuevos términos la que hará posible que pensemos cosas diferentes. Entonces, el vocabulario que tenemos servirá para explicar estas nuevas palabras, a manera de esbozo de lo que son en realidad.

La conclusión de todo esto es que no estudio cuando debería, y que me gusta desvirtuar mi propia realidad, ya de por si compleja.

15.3.10

Un juego al que todos quieren jugar

Empíricamente hablando, la vida nos da lo que esperamos de ella. Lo que mostramos con el cuerpo, las imágenes que se dibujan en los recovecos pecaminosos de nuestra fantasiosa mente y que bailamos con las palabras sugerentes, las miradas provocativas, las risitas tontas...

El calor que suscitan los ojos tras los cuales se ven los pensamientos, como si de simples cristales se trataran, es la base sobre la cual se forman las reglas y leyes del sexo.

Pierde quien se deja encandilar con los cálidos susurros al oído; cuando penetran en ti algo más que las palabras ardientes que te encaminan a la locura terrenal con ese silbeteo serpentino, tan incitador y vicioso.

Se pierde cuando en el juego bailan algo más que los cuerpos mojados en miel. Cuando el cariño inunda la cabeza más que al vientre; cuando las mariposas que se escapan por tu boca son cuentos que hablan de futuro y no canciones como elogios al presente.


Cuando el amor
ya no es locura.


Tablero de juego: una cama, un parque, una piscina, un coche, un sillón, una ducha, un hotel, una playa, un rincón oscuro de cualquier callejón, un ascensor a las tres de la mañana, una azotea...

No está muy claro cómo se gana. Algunos tienen la impertinencia de llamarlo amor; como si supieran lo que significara, como si el fin de este juego simple pudiera llegar tan siquiera a parecerse a una cosa tan compleja.

En mi opinión, se gana cuando te come la rabia al ver a otras personas jugar cuando no es contigo. Ganas cuando ya no quieres compartir tu juego con jugadores anónimos, cuando tu contrincante tiene nombre propio.

En definitiva, cuando pierdes. Cuando eres capaz de perder para ganar, cuando entiendes que merece la pena arriesgarse a que te hagan daño.



Correr el riesgo de que te pasen ambas cosas, perder y ganar, perder o ganar, es lo que nos hace verdaderos ganadores. Tanto en el amor, como en todo.

14.2.10

My long death

Enfrentarme al papel en blanco nunca ha sido algo que me haya dado verdadero miedo... Escribir cosas que aún no están escritas, crear vida en un inmenso mar de papel, tirarse al vacío desde el vacío.

La angustia que da pensar en las palabras que no están escritas aquí; pero que lo están en ti, y nacen del boli como si estuvieran predestinadas a estar ahí, de esa manera, en ese orden y escritas con mi letra desordenada. Como si lo viera. Y cada "o" y cada punto de una "i" y de la siguiente son diferentes pero perfectos para su cometido, para el conjunto total de letras, tachones y faltas de ortografía que conforman estas hojas.

La paradoja blanca está en mis manos y por eso no la tengo miedo.

Me da más miedo el escribir esto sola, el saber que escribo porque estoy sola; porque en mi mundo interior las miles de cosas que hay, que se enredan, se fractalizan, se rompen y me rompen...no se ven. Y si no lo escribo es como que no existe ¡y no es cierto! Me muero por fuera si no se ve que hay vida dentro de mí.

Y aquí está mi papel en blanco, como la prueba del crimen, como la pista de que dentro hubo un hachazo o un estallido o un salto o el fin de un bucle.

La tristeza de mis palabras es el saludo de mis ideas, que hablan por mí en estos momentos, que me utilizan para saludarte.

Sólo hay que preocuparse por mí si no escribo; cuando no escribo, es que me va bien. Y eso es muy raro. Y nunca va a ser cierto.

7.2.10

Un mundo de idiotas

Había una vez una muñequita estresada, a la que estudiar la hormona mucho, que se tenía que currar las cosas en último momento, y apurarse y perder el culo; aunque luego obtiene buenos resultados, lo cual no es justo ni para ella (pues algún día se tendrá que caer, y cuanto más tarde y más arriba, más daño se va a hacer la muñequita), ni para los demás. Mucha gente quiere matar a la muñequita por esta razón...

Realmente esta muñequita es un poco estrafalaria y curiosa. No es como mucha gente que dice que no estudia y luego es dios (realmente esa gente no existe, y estudian en secreto y se tienen que esforzar mucho mucho para seguir aparentando ser tan dioses); la muñequita estudia mucho pero no es mentira que se agobie porque lo ha dejado todo para el último momento.

Tampoco es que no le guste estudiar... le apasiona aprender y aplicar lo que sabe, o lo que cree que sabe, a la vida, a su forma de hablar, de mirar las cosas, de reir...

Su familia suele estar orgullosa de que la muñequita sea una chica lista, pero en silencio la presionan para que sea mejor de lo que es. Porque saben que puede serlo. Y la muñequita también lo sabe pero no quiere serlo, o no sabe (y por eso lo justifica con no quererlo).

La gente lista no es feliz, cosa que la muñequita no soporta.

Por otro lado, la gente feliz no se entera ni de la suerte que tiene de serlo; ni saben que son felices. La muñequita busca la inconsciencia aposta, le gusta ser tan despistada y tan caótica. Le gusta reirse de sus propias lerdeces. Se equivoca en las mayores tonterías, cometiendo errores catastróficos...

La muñequita es tonta (de verdad y de mentira) y vive la vida junto con otros tontos felices. Y que la filosofía se la queden los suicidas, las matemáticas los cobardes y las ingenierías los sosos.

"La gente lista da asco", dice la muñequita, "no se saben reír".